El 14 de noviembre realizamos el emplazamiento del busto y la placa conmemorativa del escritor Andrés Del Pozo en la Plaza de Los Poetas de San Nicolás
Emplazamiento del busto del escritor Andrés Del Pozo
La ceremonia tuvo lugar en la Plaza de los poetas (esquina de León Guruciaga y Guardias Nacionales) y contó con la presencia de representantes de presidentes de distintas Comisiones Directivas de AEN, familiares de Andrés del Pozo y escritores de nuestra ciudad. Claudia Kadry abrió el acto con una semblanza de la obra y trayectoria de Andrés Del Pozo. Luego Omar De Pauli dio la bienvenida y agradeció la participación de todos los presentes. A continuación, representantes de AEN hicieron entrega de una ofrenda floral y se escucharon lecturas de obras de Andrés del Pozo, Astul Urquiaga, Mario Verandi, Ana María Francia, María del Carmen Palomeque, Olga Laudani y Claudia Kadry. Por último, el escritor Astul Urquiaga y el señor Nicolás del Pozo, en representación de la familia del escritor, hicieron un breve discurso.
Gracias a la gestión mancomunada entre AEN y la Secretaría de Obras Públicas y Planeamiento de la Municipalidad, se recuperó un espacio que permitirá reencontrarnos con la figura de una de las personalidades más importantes de la cultura local, evocar su obra y generar proyectos para llenar de palabras la Plaza de los poetas.
Palabras del poeta Astul Urquiaga
"Hay cuestiones que nadie maneja, más que la paleta de una mano invisible que une a los poetas. Hoy 14 de noviembre se cumplen 32 años del fallecimiento de mi padre. Y mi padre fue amigo y compañero de Don Andrés del Pozo en el legendario Grupo Arroyo del Medio. Mi padre tenía la edad que yo tengo ahora, 64 años, cuando inauguró oficialmente este busto, justo frente al Club de Regatas.
Y hoy nos convoca estar aquí en este nuevo emplazamiento.
Ni siquiera por el diario que es vocero del ámbito municipal, tuvimos noticias de la erradicación de su lugar original, del busto y pedestal completo que fuera homenaje desde el año 1965 al poeta nicoleño Andrés del Pozo.
En un abrir y cerrar de ojos, en silencio, sin aviso, furtivamente, se desmanteló, se destruyó este símbolo que significaba mucho para el movimiento literario de San Nicolás.
Yo tenía apenas 5 o 6 años cuando mi Padre, Astul, trabajaba en la que fuera la Comisión de homenaje al poeta Andrés del Pozo. Se reunía en mi casa con el afamado escultor nacional Luis Perlotti, con quien luego de la realización mantuviera amistad durante muchos años.
El acto de inauguración tuvo lugar con bombos y platillos, hubo un palco, tocó la banda del cuartel, estuvo el intendente de entonces (en esa época se respetaba a los poetas), se pronunciaron elogiosos discursos, y concurrió muchísima gente.
Yo tengo en mi poder muchas fotos que documentan ese acto, se publicaron numerosos artículos en el diario local. Mi padre ordenó imprimir un plegable de muy buen gramaje de papel con la foto de la maqueta que luego fuera ese importante pedestal que se conformaba de dos escalones irregulares, ondulantes como las aguas del Paraná, que constituían una base importante, y un ala cuya unión detrás del busto, señalaba hacia el río.
El diseño, estuvo a cargo de Mario Verandi, (profesor, poeta, artista plástico y director de teatro), que era en ese momento el más joven representante de poetas y escritores del Grupo Arroyo del Medio.
Al pie del mismo, había una placa de bronce que contenía el nombre del poeta, su fecha de nacimiento y de fallecimiento, y unos versos que rezaban “Y en la tarde encendida de horizontes/el delirio del río y de los pájaros/. De la mano de Dios cuando me muera/, entre estas cosas me hallarán cantando” que son los versos finales del poema Otoño, que integra el libro Este Río hechizado, y que esa placa, fuera robada hace unos años y nunca restituida como correspondía, con los mismos versos, que eran el leitmotiv de ese emplazamiento, es decir significaban que el poeta estaría para siempre de la mano de Dios, cantando y cerca del río.
Creo, con sinceridad, que no ha habido malas intenciones de las autoridades del área Cultura de la Municipalidad, sino algo peor, ha habido ignorancia y en el mejor de los casos displicencia para tratar el tema.
En cualquier lugar del mundo, cuyas autoridades sean cultas y sean respetuosas de la memoria, no cargan contra los monumentos y homenajes a los poetas. Y San Nicolás, es una ciudad de poetas, antes de ser turística o de culto a la Virgen de San Nicolás, y antes de Somisa.
No dejemos que a los que escribimos, nos pasen por arriba. Vaya a saber cuál es el fin de haber desplazado este busto de su lugar original. Ahora dicen que será el “emplazamiento definitivo”, pero como van las cosas, no podemos creerlo.
Tal vez hay alguna cuestión de espacio privado que se aprovechará comercialmente instalando una cervecería o una venta de panchos, o de estética turística en el lugar donde estuvo el busto, como nadie aclaró esas circunstancias, no podemos saberlo.
Quizás me equivoco, tal vez la AEN lo sabe, pero creo que no representa a la totalidad de los escritores, artistas e interesados en el tema, y se debía haber consultado abiertamente con la sociedad de San Nicolás. Asimismo, felicito a AEN que gestionó y reaccionó para recuperar el busto para que no se perdiera en los estantes o en los confines de un museo y que no quedara olvidado o escondido al público en general; y a la autoridad que corresponda que tenga en cuenta siempre que ésta es una ciudad de poetas, de mucho valor en las letras nacionales, por tradición, por haberse ganado un lugar de calidad y de respeto, sin avasallamientos ni mezquindades.
Y cierro, con unas palabras de Duilio Cámpora que dice “Los poetas del Pago de los Arroyos llevan en sus venas la savia virgen del terruño natal que riega “este río hechizado” y los arroyos con nube azul, pájaros cantores y luceros. El paisaje revela, además, la honda esencia anímica, virtualidades y condiciones poéticas que se anidan en el alma de los artistas arroyeros…”.

